My Dangerous Heart by Corinne Stanley / Mi Peligroso Corazón por Corinne Stanley

Collage by Corinne Stanley

Marjha and I decided to share our work in the launching of our blog, Bilingual/Borderless, to give our readers a more complete idea of who we are and our motivation for creating a blog that is a collaboration between writers from the United States and Mexico.

After completing my memoir, La Tercera Luz: A Poetic Journey through Spain, I made plans to retire from the University of Iowa. Within three months I discovered I had a serious heart problem. The process I went through in dealing with this news caused me to recognize how important it is to not just be a subject of science. I wanted to admit and recognize the vulnerability of having a “dangerous heart.” Writing these poems was both therapeutic and affirming of my humanity in the midst of a frightening medical journey.

When Marjha asked me to share this work in the blog, I was at first reluctant to do so. However, the mortal fear I experience in my illness, is akin to the mortal fears of the world in our present pandemic crisis. So I have offered them up, with the hope that readers might relate to and benefit from “My Dangerous Heart.”


MY PELIGROSO CORAZÓN

Marjha y yo decidimos compartir nuestro trabajo para el lanzamiento de nuestro blog, Bilingual/Borderless, para darles a nuestros lectores una idea más completa de quién somos y nuestra motivación para crear un blog que es una colaboración entre escritoras de Estados Unidos y México.

Después de completar mi autobiografía, La Tercera Luz: A Poetic Journey through Spain, hice los planes para retirarme de la Universidad de Iowa. En tres meses descubrí que tenía un serio problema en el corazón. El proceso por el cual pasé para sobrellevar esta noticia, me hizo reconocer cuan importante es ser no solo un sujeto de estudio. Quise admitir y reconocer la vulnerabilidad de tener un “peligroso corazón”. Escribir estos poemas fue tanto terapéutico como una afirmación de mi humanidad en medio de un aterrador viaje médico.

Cuando Marjha me pidió compartir estos poemas en el blog, al principio estuve renuente a hacerlo. Sin embargo, el miedo mortal que experimenté con mi enfermedad es similar a los temores mortales del mundo en nuestra crisis pandémica actual. Así que los he ofrecido, con la esperanza de que los lectores puedan, quizá, identificarse y beneficiarse con “Mi Peligroso Corazón”.

Corinne Stanley


Because I walked up a hill….

MY DANGEROUS HEART

So tender and staggering
caught in the abyss of finite

Time.

Damaged by the cockamamie
of bones and unsettled veins

my dangerous heart,
vessel of impervious life, patient

choreographer dancing to the
brain.

Too much, too little
blood flowing from the bottom

of a mystery-my-heart-is-in-danger;
five hours

in the cool chambers of a hospital
basement

where I bottomed out
in a slick elongated tube,

fueled with radioactive fire.
I am sentenced

by multicolored images,
you, my heart,

are condemned by an
incomplete circle.

But I am here, placating to the Gods:
ten more years. Give me

ten more good years
and I will splay my fiery fingers

into creative homage, promising
chapters of glorious inspirations.

And I will be dangerous. Like
my faulty heart,

daringly criminal, fashioned on
strings of defiance, soaring

like flapping, crazy- happy birds
who crave sky and sun, and

surge upward from the
precipice of doubt,

like the unbridled
flow of blood

when I shout
“What about love?”

Porque subí una colina…

MY PELIGROSO CORAZÓN

Tan tierno y asombroso
atrapado en el abismo de lo finito.

Tiempo.

Dañado por los amontonados
huesos y las venas inquietas

coreógrafo bailando frente al
cerebro.

mi peligroso corazón,
vasija impenetrable de vida, paciente

Demasiada-poca
sangre fluyendo del fondo

de un misterio-mi-corazón-está-en-peligro;
cinco horas

en las frías cámaras del sótano
de un hospital

donde toqué fondo
en un resbaloso suave y alargado tubo,

alimentado con fuego radioactivo.
Estoy sentenciada

por imágenes multicolores,
tú, mi corazón,

estás condenado por un
círculo incompleto.

Pero estoy aquí, rogando a los Dioses:
diez años más. Dénme diez

años más
y extenderé mis ardientes dedos

en un homenaje creativo, prometiendo
capítulos de inspiraciones gloriosas.

Y yo seré peligrosa. Como
mi defectuoso corazón,

osadamente criminal, anticuado en
cuerdas desafiantes, elevándose

como aves locas-felices aleteando
que anhelan el sol y el cielo,

y surgen ascendiendo del
precipicio de la duda,

como el desenfrenado
ritmo de la sangre

cuando grito
“¿Qué hay del amor?”


THE TUBE

Nuclear medicine.
Nu. Clear. Med. I. Cine.

Slick tube like a grounded rocket
but you are going nowhere.

That’s it, girl, there’s a needle
in your arm and they’ve

been shooting you up,
twice now, you’re a radioactive

prisoner in the bottom of hell,
that final floor of Elevator I.

Here’s the thing: you wait. Five hours,
alone and watch the procession

of Bob and Julie and Carl, walking
and wheeling into the space room.

Pet. P.E.T. This is not some cuddly thing.
It’s a race through time. How much

do you have left? What says
your dangerous heart?

Face to face with a whitecoat and beard,
pushing fear into my panicked eyes,

about to be swept away into the
up, up, upper levels,

into a room and another needle but
I sat for another hour

and met the man who put on the brakes,
who said, “Whoa, now.”

Thank you, Martin Luther King Junior.
You saved me from unnecessary waiting.

No one works on MLK Day, so once more
Thank you. I folded up the fear

and pocketed it, stepped into another storm.
Iowa blizzard on a Friday afternoon

coating the sky and land like flour
spilling from a heavenly sifter.

I almost got there. Home.
But then I fell, the day’s weight,

the hidden ice under feathery white snow,
and down I went, into another life,

with an IV still stuck in my arm
and a cold wind blowing at my neck.

Inside, taking with me too much
knowledge, frozen,

in my tender, incomplete, and dangerous
heart.

EL TUBO

Medicina Nuclear.
Med. I. Ci. Na. Nu. Clear.

Eso es todo, chica, hay una aguja
en tu brazo y ellos

Tubo suave como cohete en la tierra
pero no irás a ningún lado.

te han disparado,
ahora dos veces, eres una prisionera

radioactiva en el fondo del infierno,
ese último piso del Ascensor I.

Así está la cosa: esperas. Cinco horas,
sola y ves la procesión

de Bob y Julie y Carl, caminando
y empujándose hacia la habitación espacial.

Pet. P.E.T. Esto no es algo para apapachar.
Es una carrera contra el tiempo. ¿Cuánto

te queda? ¿Qué dice
tu peligroso corazón?

Cara a cara a una bata y una barba,
empujando el miedo a mis ojos aterrados,

a punto de ser llevados hacia
arriba, arriba, a niveles más altos,

hacia una habitación y otra aguja pero
me siento otra hora

y conocer al hombre que pone los frenos,
quien dijo, “Wow, espérate”.
Gracias, Martin Luther King Junior.
Me salvaste de la espera innecesaria.

Nadie trabaja en el Día de MLK, así que una vez más
Gracias. Doblé mi propio miedo

y lo metí en mi bolsillo, entré a otra tormenta.
Ventisca helada de Iowa de un viernes por la tarde

revistiendo el cielo y la tierra como harina
tamizada por un colador celestial.

Casi llegué ahí. Hogar.
Pero luego caí, el peso del día,

el hielo escondido bajo nieve blanca y ligera,
y hacia abajo fui, a otra vida,

con una intravenosa aún metida en mi brazo
y un viento helado soplando en mi nuca.

Adentro, llevándome mucho
conocimiento, congelado,

en mi tierno, incompleto y peligroso
corazón.


CONVERSATION WITH SELF

Wow. Whew. This is like when I found out
I had cancer of the thyroid. I jumped

that hurdle. But how high
can you jump with a dangerous heart?

I mean
one that presses too hard, cramps

your chest while you walk
outside in the crystalized Iowa tundra.

And alone at night, in my bed,
the pounding of a distant ocean

captured in my left breast. Fear.
“You have to live,” said the doctor,

when I asked him about caffeine.
I like that. Everywhere I go I see

innocent, unaware eyes and I
observe they do not know about

my dangerous heart. So trivial
to say, “ in the moment”

but if the moment is what I have
I’ll swallow that phrase, eat it up,

let it settle in the chambers of
my dangerous heart.

We are born to die. I’ve never thought
so much about death as these few days.

And I’ve never thought so much about
life. The lives I’ve lived,

The succulent memory of being
in Mexico. The intensity

of high-altitude sun.
The wet smell of an open market

scattering colors of the earth
in boxes and bins.

We are born to live.
Visceral. Impervious. Magnificently so.

CONVERSACIÓN CONMIGO

Wow, Uf. Esto es como cuando descubrí
que tenía cáncer de tiroides. Salté

ese obstáculo. Pero, ¿qué tan alto
puedes saltar con un peligroso corazón?

Quiero decir,
uno que presiona tanto, acalambra

tu pecho mientras caminas
afuera en la cristalizada tundra de Iowa.

Y sola de noche, en cama,
el latido de un océano distante

capturado en mi pecho izquierdo. Miedo.
“Tienes que vivir”, dijo el doctor,

cuando le pregunté sobre la cafeína.
Me gusta. A cualquier lado al que voy veo

inocentes, indiferentes ojos y observo
que no saben acerca de

mi peligroso corazón. Tan trivial
como decir, “En este momento”

pero si el momento es lo que tengo
Me tragaré esa frase, la comeré,

que se asiente en las cámaras de
mi peligroso corazón.

Nacemos para morir. Nunca había pensado
tanto en la muerte como ahora.

Y nunca había pensado tanto
en la vida. Las vidas que he vivido,

La suculenta memoria de estar
en México. La intensidad

de un sol tan alto.
El olor húmedo de un mercado abierto

esparciendo colores de la tierra
en cajas y canastas.

Nacemos para vivir.
Visceral. Impenetrable. Magníficamente así.


LET’S GO FOR A RIDE

In a candy-colored red and white truck,
like a flashy wailing box,
like a metal container
freezing your soul into
this-cannot-be-but-it-is
very scary.

To be so attentive
to my ills,
my confused state:
am I
or am I not
having a heart attack?

Oh, my dangerous heart,
Where are you taking me now?
Back to mud-green carpets
and a lonely cell,
to a barrage of tests,
a multitude of white coats
bearing faces trained
to not reveal the truth.

Is this my own doing?
Or was it my father’s and his father’s?
Should I have succumbed
to preventative pills years ago?
I wanted something pure.
Non-chemical.
But I was stuck in a grey cubicle
too long to make a difference.

It is lonely in a little room
by yourself, as whirling sounds
scatter through the cracks.
But you are here
for a purpose:
to be convinced
to be analyzed and poked
to be seen in all your nakedness
as the vulnerable one

who sits and pushes buttons
because no one is around,
just you
and your dangerous heart
pounding the dirge
of a mortal life.

DEMOS UN PASEO

En una camioneta roja y blanca como caramelo,
como una caja luminosa y gimeante,
como un contenedor de metal
congelando tu alma
esto-no-puede-ser-pero-es
muy aterrador.

Ser tan atenta
con mis malestares,
mi estado confuso:
¿Estoy
o no estoy
teniendo un ataque cardiaco?

Oh, mi peligroso corazón,
¿A dónde me llevas ahora?
De vuelta a las alfombras de fango verde
y una solitaria célula,
a un bombardeo de pruebas,
una multitud de batas
aguantando caras entrenadas
para no revelar la verdad.

¿Es este mi camino?
¿O era el de mi padre y de su padre?
¿Debí haber sucumbido a las
pastillas preventivas años atrás?
Quería algo puro.
No químico.
Pero estaba atorada en un cubículo gris
demasiado tiempo para hacer una diferencia.

Es solitario estar en una pequeña habitación
aislado, con sonidos giratorios
dispersándose por las grietas.
Pero estás aquí
con un propósito:
para ser convencido,
para ser analizado y picado,
para ser visto en toda tu desnudez
como el vulnerable

que se sienta y aprieta los botones
porque no hay nadie cerca,
solo tú
y tu peligroso corazón
latiendo al ritmo del canto fúnebre
de una vida mortal.


AFTER THE FACT, THE FEAR

I am afraid
that I will be as weak
as I think I am.

I am anxious
because I know anxiety well.

Like an old friend
who comes around when I’d
rather be alone with the chortling birds

and a strong cup of pressed coffee.

This is not a joke.
I am more than I think.
I am less than I feel.

I am trembling, passionate,
and imperfectly afraid.

I know
the valley of my dissonance.

DESPUÉS DEL HECHO, EL MIEDO

Temo
que seré tan débil
como creo que soy.

Estoy ansiosa
porque conozco a la ansiedad bien.

Como a un viejo amigo
que viene cuando prefiero
estar sola con las aves cantoras

y una taza de café cargado

No es broma.
Soy más de lo que pienso.
Soy menos de lo que siento.

Tiemblo, apasionada
e imperfectamente temerosa.

Conozco
el valle de mi disonancia.

Spanish translation by Marjha Paulino

Published by bilingualborderless

Bilingual/Borderless poetry

4 thoughts on “My Dangerous Heart by Corinne Stanley / Mi Peligroso Corazón por Corinne Stanley

  1. These poems and their translations take my breath away. From the vantage point of our current health crisis, I am struck by their honesty. The imagery conveys a vulnerability that we can all relate to right now, and a sense of the light that awaits us when we come out the other side. Pura belleza en nuestra solidaridad. Un millón de gracias

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